
La obesidad es una enfermedad crónica que se produce como resultado de la acumulación excesiva de grasa por encima de los estándares físicos del cuerpo. Un incremento del 20 % del denominado peso ideal comienza a ser un problema de salud.
¿Qué es el IMC (Índice de Masa Corporal)
La proporción del peso dividido entre la talla en metros al cuadrado, se denomina Índice de Masa Corporal y nos permite medir la proporción talla-peso indicando, según su nivel, el grado de obesidad.
Se considera obesidad mórbida, un IMC superior a 40 pudiéndose ampliar a 35 cuando se asocian las enfermedades que hemos denominado co-morbilidades.
Aquellos pacientes que superan este parámetro y mantienen durante un periodo de tiempo prolongado dicho grado de obesidad, podrán desarrollar las enfermedades asociadas con las consecuencias que ellas tienen para su salud.
¿Qué consecuencias pueden tener la obesidad y la obesidad mórbida?
RIESGOS PARA LA SALUD
La obesidad es más que un problema estético: es un riesgo grave para la salud. Está vinculada a una gran variedad de enfermedades crónicas y debilitantes (denominadas comorbilidades), como diabetes de tipo 2, enfermedades cardíacas, hipertensión, algunos cánceres, apnea del sueño y dolor de espalda y articular. A medida que el IMC (índice de masa corporal) aumenta, lo mismo hace el riesgo de desarrollar comorbilidades. Cuando la obesidad se convierte en mórbida (IMC mayor a 40), estos problemas médicos se hacen potencialmente mortales.
Riesgos para la salud derivados de la obesidad
MORTALIDAD
El riesgo de fallecer prematuramente por diversas enfermedades aumenta a medida que lo hace el IMC.
Además, cuanto mayor es la duración de la obesidad, mayor es el riesgo de muerte prematura.
Cada año, 320.000 personas fallecen en Europa por causas directamente relacionadas con la obesidad.
Hay un aumento de la tasa de mortalidad directamente relacionado con el aumento de peso: en personas cuyo peso está un 50% por encima del peso promedio, el riesgo de una muerte prematura se dobla en comparación con las personas no obesas.
MENOR CALIDAD DE VIDA
Una muerte prematura no es la única consecuencia potencial de la
obesidad y la obesidad mórbida. Los efectos sociales, psicológicos y
económicos son reales, y pueden ser especialmente devastadores. La
obesidad se asocia a una reducción de la calidad de vida: las
funciones físicas, emocionales y sociales están todas deterioradas.
Muchas personas obesas a menudo se enfrentan a prejuicios y
discriminación, se deprimen, se ponen a la defensiva y no pueden
llevas una vida plena. Las personas obesas se enfrentan con
problemas a diario, desde encontrar ropa que les vaya bien hasta
hallar formas cómodas de viajar y alojarse. Aparte de eso, las
actividades de la vida diaria resultan cansadas y les cuesta
realizarlas. Las personas obesas se enfrentan también al estigma
social a la hora de buscar empleo y oportunidades educativas.
Habitualmente, se las ve como menos cualificadas para los trabajos,
con una peor ética laboral y con problemas emocionales e
interpersonales.
¿Qué riesgos conlleva la cirugía de la obesidad?
La obesidad es una enfermedad grave que hace que la capacidad que
tiene el paciente para defenderse ante cualquier situación de
estrés, enfermedad o traumatismo, así como su recuperación tras la
enfermedad, esté muy limitada. Los principales factores de riesgo no
radican en las técnicas quirúrgicas de la obesidad, sino en el
estado de salud del paciente que se somete a ellas. Dichos riesgos
no son iguales para todos los pacientes, dado que es importante el
grado de obesidad y las comorbilidades que lo acompañan. Por tal
motivo, los pacientes deben consultar con su cirujano para comentar
qué tipo de procedimiento es adecuado para ellos.
¿Qué estilo de vida llevaré después de la cirugía?
DIETA
Aunque el tipo de dieta postoperatoria será distinta en función de
cada cirujano y cada tipo de procedimiento, usted tendrá que comer
de forma diferente, mantener un estilo de vida más sano y seguir
algunas directrices demostradas para el éxito a largo plazo. Y, a
pesar de que será un desafío al principio, ello le ayudará a
disfrutar de los máximos beneficios del procedimiento quirúrgico al
que se haya sometido. Lo que es muy importante es que siga
estrictamente las directrices recomendadas por el dietista y por el
cirujano.
Después del procedimiento, muy probablemente seguirá una dieta
líquida al principio, pasando después a purés o alimentos
semisólidos. Tras esta primera etapa, volverá lentamente a una dieta
más normal, formada por alimentos sanos, de bajo contenido en grasas
y calorías. Seguir las directrices dietéticas no
significa que ya no vaya a poder disfrutar más de la vida.
Podrá seguir saliendo a comer fuera con su familia y amigos. Sólo
tiene que
aprender nuevos hábitos alimentarios, lo que le ayudará a no comer
en exceso y
tener efectos secundarios desagradables. Tómese su tiempo y céntrese
en la
conversación y en aprovechar estas ocasiones como oportunidades para
relajarse
en lugar de centrarse en la comida.
EJERCICIO
Después de la cirugía de la obesidad, es importante que no sólo
altere sus hábitos alimentarios, sino también su nivel de actividad
física. A los pacientes generalmente se les recomienda que comiencen
a hacer ejercicio lentamente. Antes de aumentar sus niveles de
actividad física, es importante que consulte a
su cirujano de la obesidad, que le aconsejará acerca de un programa
de
ejercicios adecuado a sus circunstancias individuales.
A medida que se consigue la pérdida de peso, las actividades se
volverán
gradualmente más fáciles.
GRUPOS DE APOYO
Los grupos de apoyo pueden brindar a los pacientes de cirugía de la
obesidad una oportunidad excelente para comentar sus diversos
problemas personales y profesionales. Su cirujano de la obesidad le
puede aconsejarle acerca de grupos de apoyo que estén en marcha para
ayudarle con preguntas y necesidades a largo plazo.
REVISIONES PERIÓDICAS Y SEGUIMIENTO A LARGO PLAZO
Es muy importante que se haga revisiones de salud periódicas después
de la operación. Esto se realiza de forma ambulatoria. Su cirujano y
su equipo lo comentarán con usted y dispondrán una pauta de citas
individual. Inicialmente, estas revisiones tendrán lugar
aproximadamente cada cuatro semanas, pero a medida que pase el
tiempo, los intervalos entre las revisiones se harán más largos. Una
vez que su peso se haya estabilizado, lo normal es que tenga que
hacerse una revisión al año.
Banda gástrica ajustable
Al principio, las revisiones tendrán lugar aproximadamente cada
cuatro semanas; a medida que pasa el tiempo, los intervalos entre
las revisiones se harán más largos. Durante los primeros 18 meses
después de la operación, su banda gástrica ajustable puede llenarse
gradualmente con líquido. Una vez que su peso se haya estabilizado,
lo normal es que tenga que hacerse una revisión al año.
Gastrectomía tubular, bypass gástrico y derivación
biliopancreática (con o sin cruce duodenal)
Al principio, las revisiones tendrán lugar aproximadamente cada
cuatro semanas; a medida que pasa el tiempo, los intervalos entre
las revisiones se harán más largos. Una vez que su peso se haya
estabilizado, lo normal es que tenga que hacerse una revisión al
año.
¿Qué riesgos tendré durante el embarazo?
CONTROL DE NATALIDAD Y EMBARAZO
Gastrectomía tubular y banda gástrica ajustable
El embarazo no tiene un riesgo mayor en comparación con las mujeres
no obesas. No es aconsejable quedarse embarazada justo después de un
procedimiento de colocación de banda gástrica ajustable, porque el
feto necesita un buen aporte alimentario. No obstante, si la
paciente se queda embarazada, es aconsejable retirar todo el líquido
de la banda. Son necesarios seguimientos y control.
Bypass gástrico, derivación biliopancreática (con o sin cruce
duodenal)
Dado que estos procedimientos inducen una alteración de la absorción
de varios nutrientes y pérdida rápida de peso, debe evitarse el
embarazo durante al menos 12 a 18 meses después del procedimiento.
Como ocurre con otros medicamentos, durante este período los niveles
sanguíneos terapéuticos de las píldoras anticonceptivas orales no
pueden asegurarse, y son necesarias medidas adicionales de control
de natalidad, usando métodos de barrera, parches o inyección IM. Sin
embargo, en dos estudios en los que hubo 111 embarazos después de la
realización de cirugía de bypass gástrico se encontraron efectos
adversos mínimos con supervisión médica estrecha y suplementos
adecuados de vitaminas y minerales.